Pórtate como Niña Chiquita

Mientras crecemos, nos la pasamos escuchando a todo el mundo que nos dice que tenemos que madurar. Como si el paso de los años nos asegurara que nuestra evolución será siempre positiva.

Evidentemente hay una enorme ventaja al tener experiencias que van formando nuestro criterio pero también hay un aspecto negativo. Conforme vamos envejeciendo nos vamos cargando de prejuicios que ponen obstáculos a nuestra propia prosperidad. Cuando se trata de tu negocio no es la excepción, a lo largo de tu vida has escuchado “cómo se tienen que hacer las cosas en los negocios”; pero hoy más que nunca, el ambiente empresarial exige frescura y creatividad para romper con ideas antiguas y caducas.

Ponte a pensar por un momento:

¿Qué pasaría si pudieras comenzar a repensar todas tus ideas de nuevo?

¿Qué pasaría si toda esa presión social para “pensar como los demás” todavía no te hubiera alcanzado?

¿Qué pasaría si pudieras aprovechar ese mundo maravilloso cuando tenías menos de 10 años?

Aquí te comparto los conceptos que hoy en día todavía puedes rescatar de tu niñez y que definitivamente te darán una gran ventaja para tener mejores resultados en tu negocio:

  • Dale prioridad a lo que te hace feliz. Cuando eras pequeña hacías lo que te daba alegría y punto. Es muy sencillo, si no haces lo que te apasiona, tu camino será cada vez más difícil. Tarde o temprano te desgastarás y lo más probable es que vayas a fracasar.
  • Escoge bien a tu equipo. Cuando eras pequeña no estabas con personas que te cayeran mal. Seleccionabas las personas con quien tenías empatía. Ahora es igual, trata de rodearte de personas que te agregan valor y corta a las que te drenan o son negativas.
  • No te preocupes por el ayer o el mañana, viven el hoy. Cuando eras pequeña tenías plena conciencia de lo que estaba pasando en ese momento. No te ponías pensar en lo que te había pasado o en lo que pasaría al día siguiente. Estabas por completo en el presente.
  • No te fijes límites. Cuando eras pequeña no había barreras en cuanto a sus aspiraciones, todo era posible y podías lograr cualquier cosa. Imagínate hoy en día lograr todo lo que te propongas.
  • Di lo que quieres y lo que necesitas. Cuando eras pequeña no tenías filtros, ponías tus intereses en primer lugar. Cuando eres intencional y expresas lo que necesitas, siempre con respeto, no podrás equivocarte.
  • No tengas como prioridad la aprobación social. Cuando eras pequeña no actuabas pensando en lo que dirán las demás personas. Elimina el miedo a las críticas y sigue adelante cuando estás convencida de lo que estás haciendo.

Haz uso del enorme potencial que ya demostraste hace tantos años. No hay nada que descubrir, tú ya habías sido esa niña que buscaba lo que quería y que disfrutaba la vida por completo. No hay porque no volver a lo de antes.

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