Todo el Mundo tiene la Culpa

Cuando los resultados en nuestros negocios no salen como quisiéramos, escucho de las empresarias muchas razones como: "no hay suficiente tiempo para hacer las cosas" "la gente no está gastando" "la competencia tiene más dinero para promoción", entre otras cosas.

Y lo que sucede es que automáticamente, cuando algo sale mal en nuestro negocio buscamos razones externas para justificar la mediocridad de nuestros resultados. Sin embargo, ese proceso para buscar el origen de nuestros males está totalmente invertido, debes de comenzar por mirar lo que tú estás haciendo y después observar lo que pasa allá afuera.

De una vez por todas debes entender que tu principal función como empresaria es TOMAR DECISIONES y eso te otorga la mayor responsabilidad en la suerte de tu empresa.

Uno de los principales obstáculos para el crecimiento de nuestros negocios es no reconocer que tanto éxitos como fracasos parten de absolutamente todas las opciones que nosotros vamos eligiendo.

Si dices que "no hay suficiente tiempo para hacer las cosas" entonces significa que estás mal organizada, no tienes una forma de darle prioridad a lo importante y seguramente estás muy distraída en lo que no deberías está haciendo.

Si dices que "la gente no está gastando" seguramente no están gastando en ti y ello se debe a que no te has sabido diferenciar de las empresas que hacen algo similar a lo tuyo.

Si dices que "la competencia tiene más dinero para promoción" tampoco es una cuestión válida porque a menos de que compitas contra Walmart, el ingenio y las herramientas que ahora hay al alcance de cualquier negocio han equilibrado la balanza para casi todos.

Por supuesto que hay circunstancias extraordinarias que podrían afectar el desempeño de nuestro negocio pero en términos generales, todo comienza con nosotros.

El problema es que las excusas externas son fáciles y son como una palmadita que te das en la espalda para consolarte pero en realidad nadie en el mundo tiene la culpa más que tú.